Este pájaro gigante se mantiene sano comiendo plantas medicinales

En la naturaleza, el gran avutarda (Otis tarda) es bastante difícil de pasar por alto. Algunos pueden pesar hasta 30 libras y sus plumas tienen un color único. Son las aves más pesadas que viven hoy en día y que pueden volar y la población marroquí está clasificada como vulnerable en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Se reproducen en pastizales desde el oeste de Europa y el noroeste de África hasta el centro y el este de Asia, y aproximadamente el 70% vive en la Península Ibérica.

Estos grandes pájaros también pueden tratar de encontrar activamente dos plantas que pueden matar a los patógenos, lo que los convierte en un raro ejemplo de un ave que utiliza las plantas para luchar contra la enfermedad.

Un nuevo estudio publicado ayer en la revista Frontiers in Ecology and Evolution detalla esta automedicación en las avutardas.

"Las avutardas buscan dos especies de malas hierbas que también son utilizadas por los humanos en la medicina tradicional", señala la coautora Azucena González-Coloma, investigadora del Instituto de Ciencias Agrarias de Madrid en un comunicado. "Demostramos que ambas contienen compuestos antiprotozoarios y nematicidas (es decir, que matan gusanos), mientras que la segunda también contiene agentes antifúngicos".

Se sospecha que la automedicación se produce en una serie de animales de moscas de la fruta hasta guacamayos a alces, pero difícil de probar sin lugar a dudas en animales salvajes, ya que la comparación entre los tratamientos de control y los experimentales con las plantas es casi imposible. "Y los ensayos a doble ciego o los estudios dosis-efecto, pasos obligatorios en medicina humana o veterinaria, son obviamente imposibles en animales salvajes" advirtió Luis M. Bautista-Sopelana, científico del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid y uno de los autores del estudio.

Las hembras suelen permanecer en el área de distribución en la que nacieron, mientras que vuelven a visitar el mismo sitio de lek año tras año. La cría en el lek consiste en que los machos se reúnen en los lugares elegidos para ofrecer un espectáculo a las hembras, que seleccionan a su pareja en función de su aspecto y de la calidad de su actuación.

Sin embargo, al permanecer y defecar en la misma zona durante largos periodos de tiempo, las hembras corren el riesgo de reinfectarse con enfermedades. En el caso de los machos, la excepcional resistencia que necesitan durante la época de apareamiento probablemente hace que su sistema inmunitario se debilite.

"En teoría, ambos sexos de las avutardas podrían beneficiarse de la búsqueda de plantas medicinales en la temporada de apareamiento, cuando las enfermedades de transmisión sexual son comunes, mientras que los machos que utilizan plantas con compuestos activos contra las enfermedades podrían parecer más sanos, vigorosos y atractivos para las hembras," dijo González-Coloma.

El equipo recogió un total de 623 excrementos de avutardas hembras y machos, incluidos 178 durante la época de apareamiento en abril de 2022. Utilizando un microscopio, contaron los restos reconocibles en las cacas, como tejido de tallos, hojas y flores, de 90 especies de plantas que se sabe que están en el menú de las avutardas.

Descubrieron que las avutardas comen dos especies con más frecuencia de lo esperado: las amapolas de maíz (Papaver rhoeas) y la flor de la víbora púrpura (Echium plantagineum). El ganado de la zona evita comer amapola, pero se utiliza en la medicina tradicional como analgésico, sedante e incluso como potenciador de la inmunidad. También tiene múltiples ácidos grasos. La amapola púrpura es tóxica para los humanos y el ganado si se come en grandes cantidades, pero es rica en aceites comestibles que aumentan su valor nutricional.

"Las avutardas seleccionan las amapolas de maíz y la hierba de la víbora púrpura principalmente en la época de celo, en abril, cuando su gasto energético es mayor. Y los machos, que durante estos meses dedican gran parte de su tiempo y presupuesto energético a la exhibición sexual, las prefieren más que las hembras," dijo Bautista-Sopelana.

This giant bird stays healthy by munching on medicinal plants

Aunque el estudio propone que las avutardas son excelentes candidatas para ser aves que buscan plantas específicas para usarlas como medicina, se necesita más investigación para entender cómo funciona esto.

"La prueba definitiva de la automedicación requiere protocolos experimentales desarrollados en las ciencias biomédicas, veterinarias y farmacológicas" dijo Bautista-Sopelana. "Hasta entonces, seguimos con nuestro trabajo de campo. Por ejemplo, la cuantificación de la prevalencia de los restos de amapola y de la víbora púrpura y de los patógenos en los excrementos de las diferentes poblaciones de avutardas podría falsear nuestra hipótesis de automedicación en esta especie."

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